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Mercados

Flávio Bolsonaro probablemente gane el balotaje. El problema es que eso ya está pagado.

6 min de lecturaAndrés Aguirre Tomaselli

Este domingo Brasil elige presidente, pero el mercado votó hace tres semanas. El lunes 5 de octubre, con Flávio Bolsonaro primero por menos de dos puntos, la bolsa de San Pablo subió 7,7%. Fue su mejor día en seis años y tocó máximos históricos.

Lo curioso es lo que pasó después: nada. El viernes, en la última rueda antes del balotaje, el Ibovespa cerró por debajo de aquel lunes. Toda la euforia entre vueltas cupo en una sola jornada. El dólar sí siguió bajando y quedó debajo de los cinco reales, pero la apuesta ya estaba hecha.

Mi lectura es simple. Flávio es favorito, va a ganar por poco si gana, y una victoria por poco no es noticia para el precio. Quien compre el lunes esperando otra fiesta llega cuando ya están levantando las sillas.

La historia, ese argumento cómodo

Se repite mucho que en Brasil nadie dio vuelta un balotaje presidencial. Es cierto: desde 1989, el que ganó la primera vuelta ganó las siete segundas. Es un dato real y un mal argumento.

En seis de esas siete elecciones, el líder ganó el balotaje con menos ventaja de la que había sacado en la primera vuelta. Ganó igual porque le sobraba colchón: Collor salió con 13 puntos de diferencia, Lula en 2002 con 23. Flávio sale con 1,87, la ventaja más chica desde la vuelta de la democracia.

El antecedente que más se parece es el de 2022. Aquella vez el presidente en ejercicio también terminó segundo: Bolsonaro padre salió 5,2 puntos abajo y terminó a 1,8. Perdió. Pero con poco más de la mitad de aquella remontada, este año Lula da vuelta la elección.

Lo que juega a favor de Flávio no es la estadística. Es de dónde salen los votos que faltan. Los que quedaron afuera (Caiado, Zema, Renan Santos, Augusto Cury) sumaron menos del 8%, y en su mayoría le hablaban al mismo público que él. Con un rechazo calcado, de alrededor del 47% para cada uno, la elección la define otra cosa: los 33 millones que no fueron a votar el 4 de octubre. Si hay sorpresa, no va a venir de alguien que cambió de opinión. Va a venir de alguien que en la primera vuelta se quedó en casa, desencantado, y este domingo decide ir.

Las encuestas de la última semana van de un empate a 50% en Datafolha a un 51,4 contra 48,6 a favor de Flávio. Las plataformas de apuestas, en cambio, le dan 83% de probabilidad. Pagar 83 por algo que las encuestas ven 50 y 50 es apostar a que las encuestas vuelvan a equivocarse, y para el mismo lado. En 2022 subestimaron a Bolsonaro por siete puntos en la primera vuelta. Puede repetirse. Pero eso es una apuesta, no un dato.

Buenos Aires, noviembre de 2015

Esta película ya la vimos de este lado de la frontera. En octubre de 2015, Scioli ganó la primera vuelta con 37% y Macri quedó a tres puntos. Nadie lo esperaba tan cerca. El lunes siguiente el Merval subió 4,4%, con bancos que ganaron hasta 17%. Hasta la víspera del balotaje acumuló 25% y cerró el viernes en máximo histórico.

Macri ganó por menos de tres puntos. El lunes el Merval abrió en alza y cerró con una caída de 5%. Dos semanas después estaba 9% abajo del pico. Medido en dólares, aquel récord del viernes previo al balotaje seguía sin recuperarse dos años más tarde. Ganó el candidato que el mercado quería y el mercado perdió plata.

El mercado no premia ganadores, premia sorpresas.

De ahí salen dos lecciones. La primera es que la historia no es ley: en 2015, el que ganó la primera vuelta perdió el balotaje. La segunda es más útil para el lunes. En las PASO de 2019 la sorpresa fue Alberto Fernández, y la bolsa perdió 48% en dólares en un día. Las elecciones de octubre de ese año, que confirmaron lo mismo, casi no movieron la aguja. En 2023 la primera vuelta sorprendió en contra y el rally llegó recién con el balotaje.

Aplicado a Brasil, el lunes tiene tres finales. Si Flávio gana por poco, que es lo que está en precio, hay poco para ganar y una toma de ganancias posible. Si gana por mucho, queda algo de recorrido. Si gana Lula, los analistas ven a la bolsa volviendo a los niveles de mitad de año. Poco para ganar, mucho para perder: esa es la asimetría que el optimismo está tapando.

Lo que se juega la Argentina

Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas. En 2025 el intercambio llegó a 31.195 millones de dólares, el nivel más alto en 13 años, con déficit para nuestro lado. El lunes, a la industria argentina le va a importar más el real que el nombre del ganador.

Un real fuerte ayuda: abarata lo que vendemos y encarece lo que compramos. También encarece las vacaciones en Florianópolis, que es la parte que va a notar más gente.

Con Flávio vendría sintonía política y un Mercosur más flexible, que es lo que pide la Casa Rosada. Pero la flexibilidad corta para los dos lados. Un gobierno brasileño más abierto podría acelerar el libre comercio automotor que el acuerdo bilateral ya prevé para 2029, y eso deja expuesto al autopartismo local. La afinidad ideológica no exporta autopartes.

Con Lula, el desafío es más básico: recomponer una relación que hoy no tiene embajador. Brasil retiró al suyo en agosto, después de las reiteradas descalificaciones de Milei.

Y está la política. Milei recibió a Flávio en Buenos Aires y viajó a San Pablo para la convención que lanzó su candidatura. Lula le devolvió el favor y usó a la Argentina como ejemplo de lo que no hay que hacer en el debate final. Milei puso fichas en una mesa ajena. Si sale bien, gana un socio. Si sale mal, el peronismo gana un argumento para 2027.

El lunes

Si Flávio gana por dos puntos, muchos van a decir que el mercado acertó. Van a tener razón, y no les va a servir de mucho. Acertar lo que ya está en el precio no paga. Paga ver antes lo que el resto todavía no vio, y eso, en San Pablo, pasó hace tres semanas.

El domingo vota Brasil. El mercado ya votó.

Los números

  • 1,87 puntos: la ventaja de Flávio en la primera vuelta. La más chica desde 1989.
  • 7 de 7: balotajes ganados por el primero de la primera vuelta en Brasil.
  • +7,7%: el Ibovespa el lunes posterior a la primera vuelta. Desde entonces, no avanzó.
  • 83%: la probabilidad que le dan las apuestas a Flávio. Las encuestas, empate técnico.
  • 33 millones: los brasileños que no votaron el 4 de octubre.

Fuentes

InfoMoney · Exame · InvestNews · Ranking dos Políticos · Band · Gazeta do Povo · Portal N10 · Rio Times · Agência Lupa · Ámbito (2015) · Bolsa de Comercio de Rosario · Diario Financiero · El Mostrador · Ámbito (2019) · Diario Mendoza · Examedia · La Posta Diario · Perfil

Contenido informativo, no es recomendación de inversión. Datos de mercado al cierre del viernes 23 de octubre de 2026; probabilidades de mercados de predicción al sábado 24.

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